A veces nos guardamos de decir las cosas importes. Tal vez el miedo nos calla en algunos momentos, guardando esas palabras en un cajón en lo mas profundo de nuestro ser para que luego nos lamentemos por ser cobardes. Escribe lo que no eres capaz de decir para que ese cajón no acabe hecho un desastre.
domingo, 22 de abril de 2012
Tu felicidad o la mía.
Hay un vacío legal, las cosas no están claras entre tú y yo. No está todo definido, hay un pacto entre caballeros no firmado, un juramente de sangre, pero sin sangre, un apretón de manos sin fuerza...
Y no es que me obsesione, o que sea vital, pero nos encontramos tratando de adivinar nuestros pensamientos, tú el mio y yo el tuyo, y nos resulta imposible, ya que ni nosotros mismos sabemos lo que queremos.
Es imposible buscar una solución sin que alguien resulte herido, pero es de nuestra felicidad de quién estamos hablando, o al menos de la uno de nosotros dos, y es que a veces tenemos que hacer daño a alguien sin querer para luchar por lo que queremos, por lo que nos dicta el corazón. Cualquier camino está lleno de espinas, solo se trata de encontrar cual es el que tiene menos.
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