Aun sigo buscando una respuesta al misterio de tus ojos azules como el cielo. Si es cierto de que son el espejo del alma, tú debes de tener el alma más bonita del mundo.
Si esque esos ojos no son de esta tierra, y esa mirada embrujada no es de este planeta.
Sin rimel en las pestañas luces esos luceros, brillan tanto en la oscuridad que parecen caidos del cielo. Como me gusta cada mañana despertarme con ellos.
Cierra las ventanas al alba, que el sol se quede durmiendo. Esto es algo entre tú y yo, esto es algo nuestro.
No me cierres los ojos, déjalos abiertos, haremos de mi habitación un gran universo.
Si esque aveces, pasa que te enamoras...
A veces nos guardamos de decir las cosas importes. Tal vez el miedo nos calla en algunos momentos, guardando esas palabras en un cajón en lo mas profundo de nuestro ser para que luego nos lamentemos por ser cobardes. Escribe lo que no eres capaz de decir para que ese cajón no acabe hecho un desastre.
martes, 29 de mayo de 2012
viernes, 18 de mayo de 2012
Maldito Tiempo
-Estoy en la universidad haciendo un trabajo y no podré ir a comer. -Estoy haciendo un trabajo y me será imposible ir a entrenar. -Perdón por no llamar, son las 21:00 y estoy llegando a casa, estaba en la universidad haciendo...
Estas e infinidad de frases similares se convirtieron en mi día a día durante el último mes. Ojalá fueran ciertas. No es que estuviera en otro lugar, no, estaba ahí, pero dedicándome a vivir y a sentir, dejando que corra el tiempo, como si no tuviera obligaciones, como si no tuviera compromisos, eso compromisos que jamás había roto por nada del mundo hasta hace poco. ¡Viva la vida! El tiempo iba rapidísimo.
Allí suelo estar casi siempre, mirándote y oyéndote respirar. Alucinando, viendo más colores de los que nunca había visto antes. Abrazándote, sintiendo, durmiendo. Sin pensar en que pasará, o que consecuencias conlleva esto. Todavía no lo he rumiado, no lo he asimilado, no me lo creo.
No tengo miedo de perderte, de que te vayas, o de estar unos días sin verte. Lo único que temo es a mirarte y no verte como te veo ahora, maravillosa.
Estas e infinidad de frases similares se convirtieron en mi día a día durante el último mes. Ojalá fueran ciertas. No es que estuviera en otro lugar, no, estaba ahí, pero dedicándome a vivir y a sentir, dejando que corra el tiempo, como si no tuviera obligaciones, como si no tuviera compromisos, eso compromisos que jamás había roto por nada del mundo hasta hace poco. ¡Viva la vida! El tiempo iba rapidísimo.
Allí suelo estar casi siempre, mirándote y oyéndote respirar. Alucinando, viendo más colores de los que nunca había visto antes. Abrazándote, sintiendo, durmiendo. Sin pensar en que pasará, o que consecuencias conlleva esto. Todavía no lo he rumiado, no lo he asimilado, no me lo creo.
No tengo miedo de perderte, de que te vayas, o de estar unos días sin verte. Lo único que temo es a mirarte y no verte como te veo ahora, maravillosa.
viernes, 4 de mayo de 2012
Princesa
Aún eres joven para amar, y ya sientes que tu corazón te late más fuerte. Cumpliste 18 años, y ya te sientes una mujer enamorada. El amor has encontrado, sin fracaso ni dolor, y te ha cautivado. Nada te parece extraño. Jugando al amor, te enamoraste, de locura y fantasía. Ella sueña, con ser reina de su cuento de amor.
Ahora todo es de color, de color Azul.
Princesa, ya la vida te ha cambiado, tu mirada me cuenta que te has enamorado.
Ahora todo es de color, de color Azul.
Princesa, ya la vida te ha cambiado, tu mirada me cuenta que te has enamorado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
