Y de repente me veo sobrevolando fronteras, pueblos y ciudades enteras a una velocidad de vértigo. Voy muy rápido, sin mirar atrás y sin fijarme en las pequeñas cosas que tiene la vida, en esos pequeños detalles que para mi eran tan importantes. He cogido impulso y ya voy lanzado, es muy difícil que algo ahora me pare.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar