Ese cristal, esa barrera que me permite ver todo lo que ocurre a mi alrededor como si conmigo no fuera. Eso no es para mi, no se refiere a mi, esto no puede estar pasandome a mi. Que felices son, que mal se llevan, yo nunca seré uno de esos, a mi nada puede afectarme...
Un dia pensé que yo podría ser uno se esos, de los que están al otro lado del cristal, y me lo creí, pero que va, acabé terminando de golpe y porrazo a la primera de cambio. Yo no estaba hecho para eso... ¿Yo? no..
Ahora, solo puedo ver la realidad de lo que ocurre ahi fuera cuando hay luz, y muy pocas veces hay. Y para colmo, solo puedo tocar su reflejo en el cristal, no puedo notar su tacto, sus curvas, su olor, el viento, la libertad...

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