Juré que esa noche sí que sí. Pobre iluso, cada noche digo lo mismo, y cada noche me creo que sí, que es verdad, que voy a verte.
Un papel en mi mesita de noche recoge todo el guión de lo que tengo que decir y hacer cuando te vea, cuidando todo lujo de detalles para cuando eso pase. Todo está ensayado. Como si esto se pudiera premeditar.
Muchas caras me recuerdan a la tuya, incluso alguna mirada es tan desafiante como sólo sabes hacerlo tú.
De repente, una maravillosa fragancia procedente de aquel precioso cabello recorre mis sentidos.
La música, el alcohol, y los amigos hicieron el resto.
Juré que esa noche sí que sí, y se cumplieron mis plegarias...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.